Wednesday, September 27, 2006

Algodón dulce...


Llevaba tres días imaginando ese momento, finalmente conocería la verdad, por fin sabría quien era esa persona que le daba aquellas misteriosas sorpresas, que habían llenado de alegría su vida.
Se encontraba sentada en la pileta de una plaza, concentrada veía el agua que se hallaba en su estado menos puro y más utilizado. Sentía rabia y angustia porque veía el agua sucia, oscura y olvidada por quienes alguna vez la utilizaron para pedir deseos, aquellos que llenos de esperanza lanzaron una moneda imaginando que sus sueños, posiblemente, en algún minuto se podrían concretar. Así se consideraba ella, en cierta forma utilizada y malgastada, jamás dudó en intentar cumplir los anhelos de quienes la rodeaban, se caracterizaba por entregar magia a quienes conocía, por hacer que sus vidas tuvieran sentido, para que se sintieran especiales. Quizás fue eso lo que acaeció cuando lo conoció, es que su necesidad de cambiar el mundo la superaba.
Estaba caminando apresuradamente por una sombrías callecitas, cuando vio a un hombre de más o menos 20 años, vestido impecable, sentado es una banca solo mirando el cielo, aún no comprende porque se acercó y se sentó a su lado. Amistosamente conversaron un largo rato, ella sintió que nadie la entendía mejor; que nunca encontraría alguien que al igual que ella le obsesionara tanto mirar el cielo cuando estaba rosado, que nunca conocería a alguien que cuando hablase, el mundo se silenciase.
Pensó que él estaba en el mundo para cambiar el de ella, para darle vida y color. Concretaron una “cita”, algo extraño para quienes se conocen hace solo 20 minutos, decidieron ir a caminar por el mundo, mientras lo hacían el le regaló un algodón de azúcar, el le comento que era igual a la imagen que guardaba en su cabeza de cuando la conoció. Ella solo sonrío, entendió que se asimilaba a la imagen de los arreboles de esa fría tarde.
Juntos bailaron, cantaron y contagiaron a todos de magia y satisfacción, y así paso el tiempo. Se decía que no vivían la realidad, solo una ideología una especie de cuento, ya que es sólo ahí donde existe tal perfección. El universo nunca antes había visto una complementación tan perfecta.
Un día de verano el no apareció. Se decidía que se había ido a los campos de Marte que no había soportado la idea de estar un minuto más en este mundo que en algún minuto construyó para ella. También se comentaba que él solo la utilizó para su propia felicidad, es que padecía de una crueldad tan grande que la ilusionó para luego abandonarla solo por la satisfacción de verla sufrir.
Y ahí estaba sola, llena de incertidumbre, habían pasado unos cuantos años desde la última vez que lo vio, y nunca había dejado de pensar en él, suponía que el la olvidó al día siguiente y que ahora solo, quizás, quería saber cuan dañada la había dejado para exculparse.
De pronto aparece él, ella de inmediato reconoce su voz, el tiempo lo había cambiado, aunque conservaba sus ojos brillantes de cuando lo vio por primera vez.
Ella le dijo que no le pedía justificaciones, que no importaba la razón de su desaparición que lo perdonaba; él le dijo que todo había sido una mentira que nunca la quiso, que solo quería pasar un rato “agradable”, que las promesas que le hizo eran falsas. Ella pasivamente escuchaba. De pronto se miraron, nunca antes se habían vistos ojos más tristes, ella aguantaba las lagrimas, lo miró y sonrió, el en cambio tenía una mirada neutra no daba a entender nada era indescifrable lo que sentía.
Se despidieron. Él sabía que nunca iba a poder decir que la amaba porque el era incapaz de sentir al menos eso se obligaba a creer, y por lo mismo jamás se dio cuenta de que lo que sentía por ella no era más que amor que no supo descifrar…

Wednesday, September 06, 2006

¿quien es?... ¡lo soñaste!


Nunca pense que las cosas se daban vuelta de la forma majestuosa que lo hacen. Ahora, mas dolida que antes me doy cuenta que la vida se encarga de pegarte muy fuerte, dejando amoratada y llena de rasguños tu alma y tus más puros sentimientos.

No exististe, nunca te vi en realidad solo fuiste una invension de mi mente, un producto creado especialmente para, creí en algún minuto, coser cada parte herida de mi alma y pegar cada pedazo de mí, para reconstruirme, pero... ¿cómo creí que lo harías, si no existes!? te aprovechaste de la situación, como un gran economista, ocultaste información esencial, no dijiste la verdad, y yo no dude, me parecía interesante que pensaras que mi alma estaba en venta, un poco rota y maltratada, el precio se veía increible imposible de rechazar.
Quizas la publicidad que utilicé era poco llamativa, ¿el adjetivo fantástico, te disgusto?, sabía que no debía haberlo puesto... aiii quizas fue el signo de exclamación; si una mala combinación; ahora entiendo creiste que ocultaba una espantosa deficiencia detras de esas poco objetivas palabras. Te diste cuenta obvio;¡que inteligente eres!; cuando uno escribe con signos de exclamación, es porque no esta diciendo la verdad completa.

Menos mal que no invertiste, hubiera sido aún más traumante vender mi alma a un ente, a un ser imaginario; sí, quizas lo diga por rabia, quizas lo diga porque aunque sé que no existes, aumentaste más las heridas y descociste las pocas que había surcido con esfuerzo.

No estas, nunca has estado quizas te olvidé, imposible aun hablo de ti y me angustio al no saber porque fuiste asi, aunque en verdad no sé porque lo hago, si no eres y nunca serás.