Hace ya mucho tiempo que no me sentaba a escribir, reconozco que me da cierto temor volverme a encadenar a este "terapeutico", (como diría mi twin) pero muchas veces angustiante don.
Estoy sentada frente a esta máquina intentando articular palabras intentando escribir algo ralmente coherente.
A veces las personas nos sentimos encadenadas a ciertos vicios y como dije anteriormente un vicio que intente dejar es el de escribir, pero la vida se encargó de demostrarme que mi destino era éste, el de mostrar sentimientos a través de palabras.
Conozco mucha gente que derrama tinta para decir lo que siente, si también les temo porque siento que ocultan cosas, lo sé, porque lo anterior me define a mi misma.
Hace tiempo que no tengo diarios de vida, por malas experiencias, y porque de verdad me da pánico leer despues lo que escribí, ya me ha pasado encontrarme con la niñita de doce años que soñaba con als mismas cosas que sueña hoy día, me da miedo saber que nada ha cambiado tan drásticamente como quisiera. Sigo soñando lo mismo, sigo llorando por lo mismo y sigo escribiendo.